Para las empresas hoy en día es necesario tener empleados que se desempeñen de cierta forma, alcanzando los objetivos planteados dentro de un mercado competitivo. Parte de esta estrategia es la motivación, ya que sin ella puede ser un tanto complicado lograr los objetivos de las organizaciones, lo que no es una tarea sencilla, aunque poco a poco las empresas comprenden su importancia y buscan mejorar este aspecto.

Se han realizado numerosos estudios e investigaciones, donde se afirma que los empleados motivados son más productivos, con una actitud positiva en cada día de trabajo y con los que se puede obtener mejores resultados.

También es notorio un mejor aprovechamiento de todos los recursos asignados y se puede ver cómo invierten su tiempo para alcanzar las metas establecidas y los objetivos para el puesto de trabajo que desempeñan y para la empresa.

Algunas de las estrategias utilizadas y recomendadas que se pueden aplicar en cualquier área de trabajo, sin importar de qué se trate, bien sea de una multinacional, una venta de autos, un hospital (como por ejemplo Hospiten de Pedro Luis Cobiella, quienes tienen un área para el coaching y motivación que ha dado excelentes resultados a la cadena), un restaurante o una oficina. Lo que primero se debe diagnosticar es cuál es la motivación de los empleados.

En muchas organizaciones la motivación viene determinada por la parte económica, alcanzando la motivación de los empleados a través del incremento de sueldo, incentivos económicos, pagos extras o prestaciones, pero también se debe reconocer que otras personas están motivadas por diversas razones, de este modo se busca asegurar la eficiencia de la empresa y de los empleados, mejorando el ambiente laboral al mismo tiempo que se incrementa el compromiso y la lealtad de los colaboradores con la empresa, determinando su crecimiento y progreso como una unión.

Dentro de las técnicas motivacionales más empleadas se puede mencionar la observación minuciosa de cada empleado, de cómo se estén desempeñando en un puesto que se adapte a sus competencias profesionales y habilidades, ya que si una persona no está en capacidad para realizar determinada actividad, se notará una desmotivación y por ende una disminución de la productividad.

Así mismo, se deberán integrar lo más posible a los empleados, bien sea para establecer metas o para plantearse objetivos realistas, donde todos se sientan incluidos. Si una persona se siente tomada en cuenta, puede tener una participación activa dentro de una empresa, generando beneficios para todos los involucrados y a la larga,  un mayor compromiso.

Se deben reconocer los buenos trabajos, brindar a todos los empleados una retroalimentación constante y celebrar las metas alcanzadas, esto aunque parezca algo pequeño, puede tener un impacto considerable, ya que los empleados sentirán que todo su esfuerzo y trabajo está dando resultados positivos y mejor aún, los reconocen.

Gracias a dichos reconocimientos, se pueden alcanzar mayores compromisos, así como un crecimiento profesional y un personal  más positivo para todos los involucrados. Para cumplir todos los objetivos, se necesita de una buena comunicación por parte de los ejecutivos de las empresas y los empleados, para buscar de esta manera nuevas formas para incentivar.